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El Cerro del Cuco, o de la
Coronilla, como también se le conoce, está situado en el término
administrativo de Villanueva de la Jara pero efectivo de Quintanar del Rey.
La zona en la que se halla enclavado dicho Cerro oscila entre los 790 y los
800m. de altitud media, elevándose el Cerro hasta los 780 m. sobre el nivel
del mar.
Esta zona pertenece al
Neógeno y los materiales arqueológicos hallados en este yacimiento permiten
incluirlo en el periodo cultural del Bronce Medio Peninsular del área de la
Mancha.
Entre los restos
faunísticos encontrados, predominan las especies salvajes frente a las
domésticas, abundando los conejos, ovicápridos, liebres, ciervos y, en menor
proporción, las vacas, caballos y cerdos.
Como medio de
subsistencia, destaca la agricultura, que está representada por una gran
abundancia de molederas, machacadores, dientes de hoz, láminas, piezas sobre
dorso y un raspador, fabricados la mayoría de ellos en sílex.
Los objetos de hueso
encontrados ascienden a 34, destacando los
punzones, simples y dobles, espátulas sobre hueso y sobre asta y una punta
de flecha de forma triangular.
Entre los objetos de
adorno destacan una pieza fabricada sobre una falange de sección ligeramente
bitroncocónica, un colgante efectuado sobre una pieza dentaria de cerdo o
jabalí, una cuenta de collar y dos
fragmentos de rodajas de marfil que parecen haber sufrido la acción del
fuego y que posiblemente, pertenecieron a un brazalete, lo cual nos sugiere
la existencia de intercambio comercial con otras áreas de la Península o
de la geografía mediterránea de los que tuvo que ser importado.
Los hallazgos metálicos
son poco abundantes. Tan sólo se han encontrado cuatro y únicamente uno de
ellos está al completo. También merece señalarse un fragmento de crisol, con
restos de metal en su interior fragmentos de loberas, algunas mazas y una
cazoleta.
En piedra, hay que
destacar numerosos alisadores, un fragmento de brazal de arquero y dos
cuentas de collar, y. en barro cocido, una gran pesa de telar de forma
circular que se encontró en muy mal estado de conservación.
El material cerámico es
muy abundante y variado. Abundan las ollas, los vasos, algunas veces
decorados, gran variedad de asas y vasos carenados, de los cuales hay de
gran tamaño.
Una primera fase
(Estrato I) que se caracteriza por la presencia de agujeros de postes
excavados en el suelo natural, cuya finalidad es la de contener las vigas o
"pies derechos" que sustentan las techumbres de las chocas construidas con
tapial y con elementos vegetales. Para el asentamiento de estas primeras
viviendas, en algunas zonas se rebajó la superficie del Cerro. Las plantas
que presentan estas primeras viviendas son de forma circular, cubriendo con
una especie de pavimento (hecho con cenizas y cal) el suelo natural del
cerro.
En la segunda fase
(Estrato II). los testimonios que tenemos de sus viviendas parecen
corresponder a casas construidas a base de adobes
y tapial.
Las techumbres estarían constituidas por vigas, que aparecen calcinadas
cubiertas con una trabazón de barro, cañas, juncos, esparto, etc. Los
suelos de estas nuevas viviendas se hicieron con lechos de cal formando
pavimentos. Su planta es de forma más o menos rectangular.
En la tercera fase
de habitación (Estrado III). las casas son de tapial con caja de piedra y
sobre zócalo. De este momento están documentados los restos de importante
serie de construcciones. Una de ellas aparentemente una vivienda, fue
realizada con piedras de regular tamaño y bien trabadas entre sí con barro
de planta aparentemente circular, y de la que solamente queda parte del
resto del zócalo o cimentación , y otra que se trata de una parte del lienzo
de una muralla, construida con piedras de mediano tamaño y gran tamaño, bien
trabadas entre sí con argamasa en la parte inferior con barro en la parte
superior, aunque también alguna de ellas está colocada a canto vano o
piedra seca. Se piensa que la finalidad de esta construcción fue la de
proteger el acceso al poblado por su lado Norte. Igualmente parece que esta
muralla ha podido haber servido como apoyo a otras construcciones interiores
El Cerro del Cuco
representan un yacimiento que unió al indudable valor de situación, en el
paso estratégico del cause del Valdemembra, la posibilidad e explotar los
recursos agrícolas de unas fértiles tierras y la de poder disponer,
gracias a los recursos y formas del entorno, de una abundante caza, pudiendo
igualmente disponer de esta forma de unos importantes excedentes de
producción que, sin duda, facilitaron a sus gentes la obtención de oíros
productos más "exóticos" e incluso ajenos al contexto cultural y a la
oferta ambiental del entrono, como pueden ser metal y marfil, por ejemplo.
Representa, por lo tanto,
en el Bronce Medio a uno de los más importantes hitos conocidos por el
momento en la región más suroriental de La Mancha y, si bien en
los contenidos generales no difiere de otros yacimientos de las tierras
de las provincias conquense y albaceteña, en aspecto tan concretos como el
comercio o en la explotación y uso de los productos de la metalurgia,
adquiere mayor importancia que el resto de los asentamientos conocidos hoy
del entorno. Juega de esta manera un papel nada despreciable en el conjunto
del Bronce de La Mancha, pues permite rastrear la existencia de modos de
economía que si bien por la presencia de determinados hechos, como el
predominio de la caza frente a la utilización del consumo para las especies domésticas, por
citar un ejemplo, parecen dejar entrever formas de economía calificables
como de arcaicas, la presencia luego de los materiales de indudable uso
cotidiano, de objetos claramente importados, y de otros obtenidos mediante
el empleo de complicadas tecnologías. como las de la metalurgia, permiten
hablar de una avanzada socioeconomía ligada indudablemente a una abundante
producción. como características más sobresalientes de los modos de vida de
las gentes que habitaron el Cerro del Cuco de la Coronilla durante la Edad
del Bronce.
BIBLIOGRAFÍA
I CONGRESO DE HISTORIA DE
CASTILLA-LA MANCHA. Tomo II; Pueblos y culturas prehistóricas y
protohistóricas (1), Edita:
Servicio de Publicaciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
HELENA ROMERO SALAS. Año: 1989
Obtenido de la página de
Quintanar del Rey (www.quintanarbenito.com)
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