|
Además de los
edificios históricos de la Plaza Mayor, de la
Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, de la
multitud de casas y escudos señoriales y de las
ermitas y conventos, Villanueva de la Jara
esconde otros edificios de singular interés. Un
rollo de justicia, el banco de la tunarra, la
casa de la música, la fuente vieja...
La
casa palacio de los Clemente de Aróstegui fue
reconstruida y rehabilitada por la Escuela
Taller de Villanueva de la Jara entre los años
1991 y 1994. Actualmente se le conoce como Casa
de la Música y sirve de sede para exposiciones
culturales.
El hogar rural,
que actualmente alberga las instalaciones de la
cámara agraria y de la trabajadora social, fue
en su época escuela pública y colegio de
latinidad. Se construyó gracias a los Clemente
de Aróstegui que los dotó con los rúditos
perpetuos de fincas que compró al efecto y que
serían incorporados al instituto nacional
algunos años más tarde.
En las afueras de
la villa, se encuentra sobre una base de tres
escalones un Rollo de
Justicia cilíndrico con 3'5 metros de altura
aproximadamente, encabezado
por cuatro huecos, uno por cada cara.
Como consecuencia del saqueo que sufrió
Villanueva de la Jara a manos de las tropas del
archiduque Carlos en la guerra de sucesión,
desapareció parte del pueblo que estaba situado
junto al rollo, regalo de los Reyes Católicos
para impartir justicia.
Santa Teresa está muy presente en Villanueva de
la Jara. Además de contar con su decimotercera
fundación en la calle Santa Ana, hay un
monumento en su honor en el parque anexo a la
iglesia parroquial.
La fuente vieja
está situada junto a la Carretera de San
Clemente. Tuvo agua hasta hace muy pocos años y
sufrió una desafortunada restauración a mediados
de los 90. Por su parte, el banco de la tunarra,
situado junto a la parte trasera de la basílica,
fue parte del antiguo convento de Frailes
Carmelitas. |