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Los primeros orígenes de vida humana en estas
tierras se remontan a la edad de Bronce (1800 a.C.), época de la que datan
los restos de cerámica, huesos y utensilios encontrados en el yacimiento
arqueológico denominado "Cerro del Cuco" (popularmente
Cerro Redondo), que se encuentra a las afueras del pueblo, cerca de la
localidad de Quintanar del Rey.
En la
época romana, la localidad está bajo la influencia del triángulo formado
por las villas de Tarazona, Tres Juncos y Valeria. Tras ello, el esfuerzo
por el dominio del territorio hace que se asienten junto al río
Valdemembra almohades, moriscos y más tarde cristianos, fruto de una
repoblación que en esta zona comienza a mediados del siglo XII.
Dando un salto en el
tiempo nos trasladamos a la Edad Media (siglo
XV); donde probablemente unos vecinos de la villa de Alarcón fueron
desmontando tierras y asentándose progresivamente en este lugar.
En tiempos de los Reyes Católicos, aunque
esta zona pertenecía a los dominios del Marquesado de Villena; los
habitantes de la Jara se pusieron a favor de la Corona en la Guerra que
los enfrentó a este noble; tras producirse la victoria y para reconocerle
la participación en la Guerra; los Reyes Católicos le concedieron el
título de Villa, con jurisdicción Civil y Criminal, que fue otorgado en
Segovia el 8 de Julio de 1.476.
Activa fue también la participación de
vecinos de este pueblo en las Guerras de las Comunidades, así como el
saqueo que sufrió la Villa en la Guerra de Sucesión en 1706 por medio de
las Tropas del Archiduque Carlos que incendiaron parte de ella.
Villanueva de la Jara perdió en tiempos del rey entre otras, las aldeas de
Quintanar del Rey y Tarazona de la Mancha.
Villanueva de la Jara tuvo a partir del siglo
XVII hasta el siglo XIX una gran importancia en lo eclesiástico, ya que
llego a tener el mejor curato de toda la provincia e indirectamente en
todo lo referente a aspectos sociales y económicos; formados en una
nobleza de gran importancia que se tradujo en la construcción de
diferentes edificios tanto civiles como religiosos de gran importancia
como una Escuela de Gramática, Colegio de Latinidad,
etc.
Tras la crisis
económica y demográfica que la villa sufrió durante las décadas de
los 50 y 60, en las cuales más de 1000 vecinos abandonaron el pueblo
en dirección a levante y Cataluña, el pueblo vivió un florecimiento
gracias al cultivo de champiñón en los años 60 y 70. Actualmente es
uno de los mayores productores de champiñón de la zona y recibe
inmigrantes de América del Sur y Europa del Este que se dedican a
las labores agrícolas. |