|
Un
paseo por esta Villa manchega nos permitirá
admirar singulares fachadas como la Iglesia de
Nuestra Señora de las Nieves, antiguo convento
de Frailes Carmelitas, que guarda la imagen de
la Patrona: una figura gótica sentada en una
silla sin brazos con un pomo en la mano derecha
y sosteniendo en su izquierda al Niño. El
edificio es de una sala nave con planta de cruz
latina y cúpula de media naranja.
En la parte
opuesta del pueblo se encuentra el Convento de
las Carmelitas, decimotercera fundación de Santa
Teresa en el 1580 y compuesto por iglesia,
convento y claustro. Es un edificio aislado que
forma una manzana entera y rodeado de muros. En
su interior destacan las pinturas del siglo XVII
del retablo y una magnífica techumbre de madera
de estilo mudéjar que cubre el presbiterio
formando una estrella de 32 puntas. También
destaca el sepulcro de la Venerable Ana de San
Agustín, a cuyo cargo quedó el convento una vez
que Santa Teresa abandonó Villanueva de la Jara.
Hacia el año 1850
también existían en la villa dos conventos más,
el de los Padres Franciscanos, hoy convertido en
sala de fiestas y que fue cine en los años 60,
70 y 80, y el de Monjas Concepcionistas, las
Clarisas, hoy convertido en supermercado.
Villanueva de la
Jara contaba con ocho ermitas situadas en
diferentes rincones de la villa y sus
alrededores. Las de San Pedro, San Sebastián, la
antigua de San Cristóbal, Santa Lucía, La
Concepción y San Ildefonso se han perdido por
completo. Se conserva la de San Antonio Abad, de
planta cuadrada y puerta dovelada.
También se
conservan la ermita de San Isidro, de planta
cuadrada y campanario en forma de espadaña y la
nueva ermita de San Cristóbal, situada a los
pies de la primera. Actualmente está en construcción
la ermita de San Miguel, patrón de los
champiñoneros. |