La existencia de distintas
variedades de champiñón hace posible que su cultivo se prolongue durante
todo el año. Dependiendo de la época, el champiñón necesitará distintos
cuidados y no es extraño encontrar naves, situadas normalmente a las afueras
del pueblo, que cuenten con sistemas de refrigeración y calefacción para
hacer el cultivo más productivo.
Todo comienza con las plantas de producción del sustrato,
el compost. Antiguamente, éste se obtenía del estiércol que producían los
animales de carga, pero actualmente, se hace a base de paja y abonos
tratados con una lluvia artificial y procesos nitrogenados. El producto
resultante se introduce en cámaras a altas temperaturas (aprox. 70º C)
para proceder a su pasteurización y eliminación de posibles gérmenes.
El compost se envasa en paquetes o bolsas de plástico que
son transportadas en palés hasta las naves de cultivo. Dichas bolsas
permanecen durante unos 20 días germinando en las propias naves y, tras
este período, se les quita la parte superior y se cubren con tierra, para
esperar otros 20 días hasta que produzcan los hongos. Durante este tiempo,
se riegan con insecticidas.
Cada paquete o bolsa tiene una vida útil de 3 ó 4 flores
(periodos de producción) repartidos en unos 20 ó 30 días aproximadamente.
Por último, los paquetes se retiran cuando dejan de
producir y se reciclan, por un lado el plástico y por otro el compost, que
servirá de abono.
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de este proceso, haz click en las siguientes
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